La última reunión cumbre del PJ puso a la
dirigencia partidaria y a los sindicalistas en estado de tensión: en el
encuentro peronista surgieron críticas a la dirigencia gremial por su postura
hacia el Gobierno, mientras en la CGT cuestionaron a los impulsores de aquel
contacto porque una vez más fue marginada de la convocatoria.
Como sucedió el 11 de agosto, cuando estuvieron
en el Hotel Emperador, de Capital, los líderes del peronismo excluyeron a los
dirigentes cegetistas del encuentro en la Casa de La Pampa pese a que allí,
entre otros temas, se analizó un acuerdo para evitar la ruptura y tratar de
vencer a Javier Milei en las elecciones de 2027, donde los sindicalistas
quieren tener una fuerte incidencia.
Los dirigentes gremiales sospechan que los
políticos del PJ volverán a dejarlos afuera de las grandes definiciones
electorales y que les darán una presencia testimonial en las listas de
candidatos para los próximos comicios.
De la cumbre del PJ participaron Axel Kicillof,
Sergio Massa y Máximo Kirchner, más los presidentes de los bloques legislativos
Germán Martínez (Diputados), y José Mayans (Senado); el senador santiagueño
Gerardo Zamora y los gobernadores Ricardo Quintela (La Rioja), Gildo Insfrán
(Formosa), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). En
esta oportunidad se sumó Juan Manuel Olmos por el PJ Federal.
La ausencia de los sindicalistas molestó a
dirigentes como Gerardo Martínez (UOCRA), secretario de Relaciones
Internacionales de la CGT: “No fue una cumbre sino una reunión del PJ de la
provincia de Buenos Aires porque no estaban todos los representantes del
movimiento peronista”, dijo a Infobae.
“En estas circunstancias, luego de la paliza
que nos dieron los libertarios en octubre de 2025 -señaló-, una cumbre sería
reunir a todos los gobernadores surgidos del peronismo, a la juventud, a las
mujeres y a los gremios que integran la conducción en la CGT”.
Martínez afirmó que “no hay que equivocarse
porque el panorama electoral cambió y la sociedad, en su mayoría, no tiene
confianza en los que se reunieron”.
“Si queremos ser serios debemos conciliar,
cohesionar y darnos la oportunidad de que hablemos cara a cara y no por las
redes”, remarcó el líder de la UOCRA, que advirtió: “Tenemos que mostrar que
asumimos que la llegada de Milei es responsabilidad de los dirigentes, no de la
gente”, agregó el referente de los dialoguistas de la CGT, que en la interna
del PJ se mantiene equidistante de Kicillof, Massa y Cristina Kirchner.
“Para ganar las PASO se necesita el apoyo de
los gobernadores peronistas y de los aliados al PJ”, dijo acerca de cómo habría
que enfrentar a Milei.
Hay muchos dirigentes de la CGT que se quejan
por haber sido marginados otra vez de la reunión cumbre del PJ, pero, más allá
de las declaraciones de Martínez, nadie quiere ir a un enfrentamiento frontal
para evitar una pelea que, imaginan, sólo favorecerá a Milei.
Aun así, el clima se está recalentando porque a
los máximos referentes del PJ ya les llegaron los mensajes de molestia del
sindicalismo y no hay, hasta ahora, ninguna voluntad de revertir esa exclusión.
Es más, uno de los principales jefes del PJ que
participó de la cumbre política afirmó a Infobae que no hacía falta invitar a
la dirigencia gremial porque estuvieron presentes sus referentes políticos: “En
la reunión detalló, la mayoría de la CGT estaba representada por Axel
(Kicillof), que le avisó sobre el encuentro, y Sergio (Massa) se lo había
anticipado a las 62 Organizaciones y a Carlos Acuña (líder del Sindicato de
Estaciones de Servicio y miembro del Frente Renovador)”.
La misma fuente enfatizó que “Los sindicalistas
ya están integrados (a las reuniones del PJ), pero los jefes de los bloques
legislativos (Germán Martínez y José Mayans) tenían mucha bronca contra ellos
porque 2 de los 7 diputados que faltaron e impidieron dar quórum para derogar
el DNU 70, donde la mitad de los temas están vinculados al mundo laboral, eran
de extracción gremial: uno de gastronómicos de San Luis y otro de petroleros de
Chubut (se refiere a los diputados Claudio Álvarez, titular de la Seccional San
Luis de la UTHGRA, y Jorge ”Loma" Avila, líder del Sindicato del Petróleo
y Gas Privado del Chubut).
El referente del PJ incluso reveló: “Durante la
reunión, Gildo (Insfrán) planteó la participación del movimiento obrero, pero
uno de los asistentes dijo: “¿Para qué los vamos a sentar acá si después van y
arreglan con el Gobierno, nos dejan desacomodados en la pelea de las reformas y
encima no hacen ni un reclamo, aunque perdieron la mitad de los trabajadores?”.
Las tensiones entre los políticos y los
sindicalistas no son nuevas. Hace años que la CGT reclama participar en el
diseño de la estrategia del PJ y tener lugares expectables en las listas de
candidato, pero cuando Cristina Kirchner tenía todo el poder siempre relegó a
la dirigencia cegetista para favorecer a sus incondicionales sindicales, como
Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores), Sergio Palazzo (bancarios) y Vanesa Siley
(judiciales).
En las últimas elecciones, en cambio, Kicillof
integró a sus nóminas de postulantes a diputado a dirigentes como Hugo Moyano
Jr., uno de los hijos del líder del Sindicato de Camioneros, que selló un
acuerdo con el gobernador bonaerense de además de Palazzo y de Siley.
Aun así, los dirigentes sindicales no están
encolumnados detrás de un solo presidenciable del peronismo para 2027. Así como
Héctor Daer (Sanidad), Hugo Moyano (Camioneros), Sergio Palazzo (bancarios),
Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores) y Hugo “Cachorro” Godoy (CTA Autónoma)
están alineados con Kicillof, otros miembros de la CGT creen que el gobernador
bonaerense no podrá atraer a otros sectores políticos para una alianza en
condiciones de derrotar a Javier Milei.




