La industria argentina volvió a mostrar señales de
debilidad en septiembre, luego del repunte parcial registrado en agosto. Dos
informes privados coincidieron en que el sector continúa sin consolidar una
recuperación, aunque presentaron diferencias en la magnitud de la caída y en la
evolución mensual de la producción.
Estos datos confirman el largo ocaso que vive gran parte
del sector industrial, y que se refleja de manera directa en la en pérdida de
empleo, uno de los grandes males del 2026 en Argentina. Desde noviembre 2023,
desaparecieron 265.765 puestos de trabajo en el país, según datos de la
Secretaría de Trabajo del Ministerio de Capital Humano.
La pérdida de empleo es una de las preocupaciones declarada
por el FMI, que recortó las proyecciones de crecimiento para el país al 2,1%
del PBI este año.
Industrias en declive: Los números de FIEL y
Ferreres
De acuerdo con la Fundación de Investigaciones Económicas
Latinoamericanas (FIEL), la industria retrocedió un 2,9% interanual en
septiembre y acumuló una contracción del 1,4% durante los primeros nueve meses
de 2026. Por su parte, Orlando J. Ferreres y Asociados (OJF) calculó una
disminución interanual del 1,5% y una baja acumulada del 2,3% entre enero y
septiembre, según informó Infobae.
Las diferencias también se observaron en la comparación
mensual desestacionalizada: mientras FIEL registró una caída del 0,9% frente a
agosto, Ferreres midió un incremento marginal del 0,1%, equivalente a un nivel
de actividad prácticamente estable.
El diagnóstico más desfavorable surgió del relevamiento de
FIEL. El tercer trimestre finalizó con una baja interanual del 3,2% y un
retroceso del 4,3% respecto del segundo trimestre, una vez eliminados los
efectos estacionales. Además, la producción acumuló cinco meses consecutivos de
contracción. Para la entidad, el comportamiento de más del 60% de las ramas
industriales durante el trimestre confirma el ingreso en una nueva fase
contractiva.
La caída de la actividad se ve aun más perjudicada por los
altos costos de los servicios. La semana pasada, la UIA pidió al gobierno que
se generen mecanismos para que el gas proveniente de Vaca Muerta llegue a todo
el país, para abaratar los servicios para todas las Pymes. Muchas empresas
recibieron facturas de gas con 100% de aumento mensual durante los últimos dos
o tres meses, según dijeron.
¿Qué ramas industriales lideran las caídas y
cuáles las subas?
La evolución sectorial, sin embargo, exhibe marcadas
diferencias. En el acumulado anual, la refinación de petróleo lideró las subas
según FIEL, con un avance del 8,2%, seguida por las industrias metálicas
básicas, con el 5,1%; alimentos y bebidas, con el 2,2%; y papel y celulosa, con
el 1,5%.
En contraste, la industria automotriz registró la mayor
caída acumulada, del 17,2%. También retrocedieron los minerales no metálicos
(-5,3%), los despachos de cigarrillos (-5,2%) y la metalmecánica (-3,8%). Por
tipo de producto, los bienes de consumo durable cayeron un 9,4% y los de
capital, un 7,6%.
El informe de Ferreres mostró una dinámica similar. En
septiembre, las refinerías crecieron un 15,9% interanual y acumularon una
mejora del 10% en el año. La industria química avanzó un 6,1%, mientras que los
productos farmacéuticos aumentaron un 4,2%.
Del lado negativo, maquinaria y equipo cayó un 12,5%
interanual en septiembre y acumuló un descenso del 17,5%. La producción
automotriz retrocedió un 15,6% anual, según Adefa. También disminuyeron la
actividad textil (-9,2%) y la industria del plástico (-7,4%).
¿Qué pasará en el último trimestre del 2026?
Las perspectivas tampoco ofrecen señales claras de alivio.
Ferreres advirtió que el escenario industrial se deterioró y planteó que los
últimos meses de 2026 podrían transcurrir con actividad estancada o una
recuperación inferior a la esperada.
Así, pese a los desempeños positivos de algunas ramas, los
indicadores reflejan que la industria todavía no encuentra un rumbo sostenido
de crecimiento.




