La Unión Industrial Argentina (UIA) puso el foco en la
infraestructura energética como condición necesaria para recuperar la actividad
manufacturera, reclamando al Gobierno nacional que impulse obras para extender
el transporte de gas de Vaca Muerta. El objetivo es reducir costos productivos
y ampliar el acceso de las Pymes a una energía competitiva.
El pedido se analizó en una reunión entre el presidente de
la UIA, Martín Rappallini, y la secretaria de Energía, María Tettamanti.
¿Cómo mejorar el acceso de las Pymes al gas
natural?
En el encuentro se abordaron el abastecimiento de gas para
las industrias, las inversiones pendientes y el impacto de los costos
energéticos sobre la capacidad de producción. Tras la reunión, Rappallini
presentó los principales temas ante la Junta Directiva de la central fabril,
que evaluó la coyuntura económica y las dificultades que atraviesan diferentes
ramas industriales.
Además de reclamar infraestructura para ampliar la llegada
del gas, la UIA planteó la necesidad de revisar los costos de distribución y
facilitar mecanismos de contratación directa de energía para las pymes. También
propuso reforzar la asistencia técnica para que las compañías puedan optimizar
sus contratos y administrar mejor sus gastos.
La preocupación tiene antecedentes concretos. En
septiembre, la entidad advirtió que los usuarios GUDI (Grandes Usuarios de la
Distribuidora) habían recibido facturas con aumentos de entre el 90% y el 100%
en el costo básico. Según el documento presentado entonces, el importe había
llegado a duplicar el del mes anterior y casi triplicar el de dos meses
previos.
Frente a esa situación, la UIA destacó las iniciativas de
Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba para financiar los cargos estabilizados del
Mercado Eléctrico Mayorista. La organización también propuso establecer cuotas
y prorratear vencimientos para aliviar la presión financiera sobre las
empresas.
El reclamo se produce en un contexto de debilidad
productiva. De acuerdo con el último informe citado por la entidad, la
industria acumula una contracción del 3% respecto del mismo período de 2025 y
opera un 11% por debajo de los niveles de 2022 y 2023.
El desempeño, sin embargo, presenta diferencias entre
actividades. La molienda de oleaginosas y cereales, favorecida por la cosecha,
y la refinación de petróleo, impulsada por Vaca Muerta, figuran entre los
sectores con mejores resultados. En cambio, los materiales para la
construcción, la siderurgia, la petroquímica y el caucho y plástico continúan
afectados por la debilidad de la demanda.
La crisis también se refleja en el mercado laboral. En
julio, la industria perdió 2.832 empleos asalariados formales frente al mes
anterior. En términos interanuales, la reducción alcanzó los 51.112 puestos,
equivalente al 4,4%.
Con estos indicadores, la UIA busca instalar la
infraestructura energética como una herramienta para reducir costos, estimular
inversiones y mejorar las condiciones de producción. El desafío será
transformar el potencial gasífero argentino en una ventaja concreta para el
conjunto del entramado industrial, más allá de las regiones directamente
vinculadas con la actividad hidrocarburífera.
UIA: Infraestructura energética, clave para las
industrias
La Unión Industrial Argentina (UIA) puso el foco en la
infraestructura energética como una de las condiciones necesarias para
recuperar la actividad manufacturera. La entidad reclamó al Gobierno nacional
que impulse las obras que permitan extender el transporte de gas de Vaca Muerta
a las distintas regiones del país, con el objetivo de reducir los costos
productivos y ampliar el acceso de las pequeñas y medianas empresas a una
fuente de energía competitiva.




