El presidente se refirió en muy duros términos contra la
oposición luego de que la Justicia determinara que no hubo delito en la
investigación que involucró a la criptomoneda.
Invitado a hablar a la Fundación Faro, think tank que
comanda Agustín Laje, Javier Milei aprovechó el inicio de su discurso para
referirse de manera contundente a la decisión de la Justicia de sobreseerlo a
él y a su hermana Karina en la causa $LIBRA por inexistencia de delito.
“¿Ahora quién me compensa por un año, ocho meses y nueve
días de mentiras, calumnias e injurias que buscaron manchar mi buen nombre y
honor? La justicia volvió a poner las cosas en su lugar y quedó al descubierto
la tremenda operación política cuyo único objetivo fue dañar la investidura
presidencial con fines golpistas", comenzó el mandatario.
Y remató: “Intentaron un golpe de Estado por la vía
institucional y no pudieron, ¡porque somos honestos, porque estamos limpios!
Por ende, celebro el correcto funcionamiento de las instituciones republicanas
y de una justicia que no se dejó arrastrar por el circo de los operadores de
siempre".
La decisión del juez Marcelo Martínez De Giorgi alcanzó
también a los traders Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy y Sergio Morales,
al creador de la criptomoneda, el estadounidense Hayden Davis, a Chyi Haur Peh
(Julian Peh), María Alicia Rafaele, María Pia Novelli, Camilo Rodríguez Blanco
y Orlando Mellino porque los sucesos “no encuadran en una figura legal”.
Luego de la introducción, Milei comenzó un discurso que
mezcló historia e ideología, haciendo hincapié en las diferencias entre la
izquierda y la derecha en materia económica. “Le devolvimos a los argentinos,
entre el ajuste fiscal y la baja de impuestos, diecinueve puntos del PBI. Le
dimos a los argentinos más de cien mil millones de dólares. Vaya que sí estamos
haciendo liberalismo en serio”, dijo el presidente.
Y continuó: “Así es como empezó la traición de Occidente
contra sí mismo. Olvidó la sacralidad de la propiedad, olvidó la sacralidad de
los contratos y olvidó que en la base de todo lo que construyó está la llama de
la libertad. De la mano del bolchevismo y del fascismo, ese olvido le costó al
mundo cientos de millones de vidas. Y a los argentinos nos costó más de un
siglo de decadencia, de la que recién hoy empezamos a salir. Al comunismo no le
alcanzó con quedarse con medio mundo después de la guerra. Se dedicó a
infiltrar al mundo libre, formó intelectuales, compró artistas, compró
artistas, compró artistas. Entrenó guerrilleros y apoyó a dictadores hasta
corromper a nuestras instituciones”.
El jefe de Estado, como de costumbre, también apuntó contra
los “econochantas” que critican su modelo: “Nosotros estamos discutiendo que se
desacelera el crecimiento y que, como consecuencia de eso, la demanda de dinero
crece menos y, por ende, la tasa de inflación baja más lento. Cuando en el
escenario alternativo hubiéramos volado por los aires. Ahora, digo, los
economistas locales no solo no reconocen el shock externo negativo, no
reconocen que del otro lado tenemos los orcos.
Recuerden que el año pasado veníamos creciendo al ocho y
los orcos tiraron cuarenta proyectos para intentar voltear el equilibrio
fiscal, siete intentos de juicio político, la pudrieron en la calle. Y ahí,
digamos, lo que hicieron fue planchar el crecimiento. Por eso el año pasado
terminó con 4.2 % de crecimiento”.
Y añadió: “La única solución que se les ocurre frente a un
shock de oferta negativo, a los cráneos locales se le ocurre combatirlo con
shocks de demanda. Es decir, tirar más nafta al fuego. O sea, no van a lograr
impacto en actividad y van a lograr acelerar la tasa de inflación. Es decir,
tengo sobrante monetario y quieren que emita. Hace más de diez meses que no
crece la cantidad de dinero y quieren que tire más guita a la calle cuando
todavía hay inflación. Son piromaníacos. Sinceramente, no puedo entender el
nivel de brutalidad e ignorancia y mala intención que veo en los economistas”.




