Hoy es 5 de marzo de 2026 en Tafí
Viejo.
La lluvia se hizo muy amiga de
Tucumán, no quiere despedirse.
Una mañana lluviosa y muchos amigos,
algunos reconocidos más por sus rostros que por sus nombres. Una familia que
esperó 40 años queriendo saber. Un cementerio para recibir los restos
encontrados en el Pozo de Vargas de una pareja de jóvenes desaparecidos en
aquellos años del horror. Una muestra de lo horrible y lo admirable de la
condición humana. Todo un cuadro para que algún poeta se inspire y nos conmueva.
Pero qué pasa cuando los restos
recuperados, puestos por fin en un lugar donde poder recordarlos, son de un
poeta.
Qué diremos cuando Eduardo y Alicia,
en su doble papel de estar y no estar, quieran abrazarnos.
Qué será de todos nosotros cuando ellos
se animen a jugar con palabras bellas y desgarradoras, o fuertes y sutiles.
Qué será cuando levantemos la vista
buscando una señal que nos avise de sus presencias.
Y qué, cuando los recuerdos vuelvan
a mostrarlos jóvenes, comprometidos, prolijos y sonrientes.
Nos miramos y quedamos pensando. Empieza
la ceremonia. Hay discursos y la lluvia calla. Alguien tose y se humaniza el silencio.
Se repiten los nombres de otros que tampoco están. Se grita el “Nunca Más”. Todos
nos miramos sabiendo que no son buenos momentos para el país, pero la Ceremonia,
con más razón, es un poncho de Esperanza.
Una poesía compartida busca una
hendija para entrar en las urnas y dejar nuestros abrazos.
PD: José Eduardo Ramos (24) y
Alicia Cerrota (27) fueron secuestrados de su domicilio de San Miguel de
Tucumán y desaparecidos durante la dictadura militar el 02 de noviembre de
1976. Alicia fue vista en un campo de concentración en junio de 1977, estaba
embarazada y habría dado a luz durante su cautiverio. José Eduardo Ramos era
periodista y poeta, trabajaba en el diario La Tarde, en Canal 10 y el diario
Noticias.
Los restos de ambos se identificaron en el Pozo de
Vargas.
#Juan Serra
