Un plenario del Congreso no aceptó la dimisión
del mandatario, que es acusado en un juicio político que fue aprobado por la
Cámara de Diputados. El Senado deberá confirmar la decisión, aunque hay
incertidumbre sobre la fecha de la sesión.
Santiago Peña anunció su renuncia a la
Presidencia de Paraguay, en medio de la crisis por la intervención de Ueno
Bank. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la
República”, afirmó.
Sin embargo, una sesión del Congreso en la que
se debatía si aceptar o no la renuncia de Peña se quedó sin quórum y el futuro
del presidente es una incógnita. La sesión se cayó porque legisladores del
Partido Colorado que querían aceptar la renuncia de Peña estaban perdiendo la
votación y abandonaron el recinto para dejar la discusión sin quórum. Hay
incertidumbre sobre el futuro del juicio político que fue aprobado por la
Cámara de Diputados y debe ser ratificado por el Senado para que avance la
acusación.
A través de un video en su cuenta de la red
social X, Peña sostuvo que su salida busca preservar “la estabilidad”, “la paz
social” y las instituciones democráticas del país. “Ningún cargo puede estar
por encima del bienestar del Paraguay”, dijo el ahora exmandatario, quien pidió
disculpas a la ciudadanía si en algún momento falló a la confianza recibida.
El discurso puso el foco en los ahorristas
afectados por la situación de Ueno. “Mi prioridad es una sola: la tranquilidad
de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero”,
expresó. También reclamó que el Fondo de Garantía de Depósitos asegure la
devolución de los recursos y la protección de los fondos públicos. La entidad
tiene cerca de 3 millones de clientes y administraba entre USD 800 millones y
USD 850 millones de dinero estatal, según Associated Press.
La renuncia llega después de que legisladores
opositores y disidentes del oficialismo presentaran una acusación para
destituirlo, con cuestionamientos por sus vínculos previos con el grupo
controlador de Ueno. “Ninguna persona está por encima del Paraguay”, concluyó
Peña en su mensaje, con un llamado a respetar la democracia y superar la crisis
institucional.
El golpe final que precipitó la decisión de
Peña lo dio Horacio Cartes, expresidente de Paraguay y titular de la Asociación
Nacional Republicana (ANR), quien anunció que el Partido Colorado acompañaría
el juicio político contra Peña.
“Como presidente de la Asociación Nacional
Republicana, no estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos,
privados y de los jubilados. Debemos pensar en la gente y en los valores que
sostenemos desde el Partido Colorado”, escribió Cartes en su cuenta de la red
social X.
En el mismo mensaje, el exmandatario confirmó
el respaldo de la bancada oficialista al pedido de destitución: “Acompañamos el
juicio político al presidente de la República, Santiago Peña, a los efectos de
volver a reencauzar la institucionalidad de la República”.
El pronunciamiento adquirió una dimensión
política especial: fue Cartes quien impulsó la candidatura de Peña en las
elecciones de 2023 y quien controla la estructura del Partido Colorado.
Un grupo de diputados opositores y disidentes
del oficialismo presentó este miércoles ante la Cámara de Diputados un libelo
acusatorio contra Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana, amparado en el
artículo 225 de la Constitución paraguaya.
El documento llevó 35 firmas, entre ellas las
de los diputados Johanna Ortega, Raúl Benítez y Rocío Vallejo, quienes
solicitaron convocar a una sesión extraordinaria para este jueves. Por la
tarde, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el proceso de juicio
político y lo giró al Senado. A las 17.00 hora local, la Cámara Alta decidirá
si avanza con el proceso de impeachment, si acepta la renuncia de Peña y si
decide ratificar a Pedro Alliana como nuevo presidente del país.
Para que la acusación avance en el Senado, se
requiere el voto favorable de 30 de los 45 legisladores para declarar culpables
a los mandatarios y abrir la puerta a su destitución.
El diputado colorado disidente Mauricio
Espínola, de la facción Añeteté, fue uno de los primeros en sumarse a las
firmas del libelo y advirtió sobre el costo político de la crisis: “Si Santiago
Peña no se va, el Partido Colorado tiene muy pocas chances de seguir en la
conducción nacional de la república en el 2028”, había declarado en referencia
a las próximas elecciones presidenciales.
El Banco Central cerró el Ueno Bank tras
detectar que su solvencia cayó a menos de la mitad del mínimo exigido. La
crisis se desencadenó el martes, cuando el Banco Central del Paraguay (BCP)
ordenó la intervención y disolución del Ueno Bank al comprobar que su índice de
solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo requerido.
La entidad concentraba cerca de 2,9 millones de
clientes en un país de 6,1 millones de habitantes, y sus depósitos incluían
unos USD 850 millones en fondos públicos, entre ellos recursos del Instituto de
Previsión Social (IPS).
El BCP informó que los ahorristas recibirán un
primer pago de hasta 10 millones de guaraníes (unos USD 1.675) en la brevedad,
con un tope de cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) de 75
salarios mínimos por persona.
En respuesta a la crisis, el Congreso aprobó en
tiempo récord una norma de emergencia que Peña promulgó este miércoles. La ley
establece un anticipo del FGD: cada depositante podrá recibir hasta 40 salarios
mínimos mensuales —equivalentes a 121,7 millones de guaraníes (unos USD
19.787)— en un plazo máximo de cinco días hábiles desde su entrada en vigor.
“A todos los sectores políticos les solicito
encarecidamente anteponer el interés de los ahorristas a cualquier otro
interés”, publicó Peña en X.
En paralelo, designó al economista y exministro
Raúl Vera Bogado como nuevo titular del BCP, cargo que quedó vacante tras la
renuncia de Carlos Carvallo, quien antes de llegar al banco central en 2023
había dirigido la Financiera Ueno, entidad que dio origen al banco intervenido.
El nombramiento deberá ser ratificado por el Senado.
La Fiscalía pidió prisión preventiva para el
fundador del banco y acusó a 27 personas. En el plano judicial, la Fiscalía
imputó a 27 personas por presuntas irregularidades financieras vinculadas a
operaciones realizadas entre 2025 y 2026, mediante las cuales se otorgaron
préstamos y sobregiros a empresas del mismo grupo económico en condiciones que,
según el Ministerio Público, no se ajustaban a los parámetros habituales de
evaluación de riesgo crediticio.
El mayor accionista y uno de los fundadores de
la entidad, Miguel Vásquez, compareció junto a otros siete directivos ante la
Fiscalía Especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción.
El Ministerio Público solicitó prisión
preventiva para Vásquez y arresto domiciliario para el resto de los ejecutivos.
Los funcionarios fueron trasladados esposados, con el rostro cubierto y
vistiendo chalecos antibalas, ante la presencia de manifestantes que los
increpaban a las afueras de la sede fiscal.



