Tras varias horas de incertidumbre, medios como
The Washington Post, Folha, CNN Brasil, Metrópoles y Globo confirmaron que el
senador llegó a Florida, donde se encontró con su hermano Eduardo, también
exiliado en el gigante norteamericano.
Luego de llegar al país, Flavio se reunió con
su hermano Eduardo, que reside en Estados Unidos tras abandonar Brasil en marzo
de 2025 debido una investigación en la que finalmente fue hallado culpable.
Más temprano, el Departamento de Estado de
Estados Unidos había confirmado que concederá visados a Flávio Bolsonaro y a su
familia.
Un portavoz de la cartera que dirige Marco
Rubio confirmó a las agencias de noticias Reuters, AP, AFP, EFE y Europa Press
que “el Departamento de Estado expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su
familia y les permitirá entrar en Estados Unidos”. El alto cargo de la
Administración estadounidense no precisó si el senador ya había salido de
Brasil o si se encontraba en camino hacia Estados Unidos.
La Policía Federal brasileña anuló los
pasaportes ordinario y diplomático de Bolsonaro, después de que no los
entregara dentro del plazo fijado por la Justicia y comenzara a investigarse su
paradero. La orden había sido dictada el domingo por el juez del Supremo
Alexandre de Moraes, el mismo magistrado que condujo el proceso en el que Jair
Bolsonaro, padre del excandidato y expresidente de Brasil, fue condenado a 27
años de prisión por intento de golpe de Estado.
El plazo de 24 horas para entregar los
documentos un día después de conocerse la derrota electoral, junto con la
prohibición de abandonar el país. Según un documento sellado del Supremo citado
por The Associated Press, la orden se emitió el domingo.
Paralelamente, el alto tribunal ordenó a la
Policía Federal abrir una investigación contra Bolsonaro por presunta
financiación extranjera de su campaña y por la manipulación del algoritmo en
redes sociales para favorecer sus contenidos frente a los de otros candidatos.
El senador ya estaba siendo investigado por el Supremo en dos causas distintas
por presunta corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal.
En una de ellas se lo acusa de utilizar una
empresa de apuestas deportivas para lavar deducciones fraudulentas aplicadas a
pensiones estatales de adultos mayores. En la otra, se le atribuye haber
recibido millones de dólares de un banquero señalado por fraude, fondos que,
según documentos judiciales, se sospecha fueron utilizados para pagar gastos de
su hermano Eduardo Bolsonaro y para promover la agenda política de Flávio ante
la Administración de Donald Trump. Bolsonaro ha negado cualquier irregularidad
en ambas causas y ha acusado a Moraes de ser aliado de Lula.
Versiones encontradas sobre su paradero
La partida del excandidato generó versiones
contradictorias a lo largo de la jornada. El lunes, en un video difundido en
sus redes sociales, Bolsonaro había negado planes de abandonar el país: “Nunca
pensé en salir del país. Entregaré mis pasaportes y me defenderé de esta
aberración. Es un claro intento de intimidarme. Pero no seré silenciado”.
Horas más tarde, sin embargo, aliados del
senador bajo condición de anonimato aseguraron al diario Folha de S.Paulo que
había partido desde la ciudad argentina de Puerto Iguazú con destino a Estados
Unidos, en un plan organizado por uno de sus abogados. Medios brasileños como O
Globo y la propia Folha informaron sobre ese viaje.
El diputado del Partido Liberal Mauricio Marcon
confirmó en un video que Bolsonaro “ha tomado un vuelo y se dirige a exiliarse
en Estados Unidos”, y lo comparó con la opositora venezolana María Corina
Machado: “Al igual que María Corina Machado cuando huyó de la dictadura de
Nicolás Maduro en Venezuela, Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado en las
elecciones, también busca asilo en otro país”. Marcon también cuestionó la
actuación del magistrado de Moraes: “Siete minutos después de la elección,
Alexandre de Moraes ordenó la confiscación de sus pasaportes”, y agregó que
Bolsonaro “nos representará en un país libre. Seguirá siendo nuestro líder”.
Un portavoz del Ministerio de Seguridad de
Argentina negó que el senador brasileño hubiera ingresado al país, mientras
medios locales reportaron que varios de sus aliados no lograban contactarlo.
Reporteros se apostaron frente a su vivienda en Brasilia sin que el senador
apareciera.
Antecedentes familiares y respaldo de Trump
La familia Bolsonaro ya había enfrentado una
situación similar. Tras su derrota electoral de 2022 frente a Lula, Jair
Bolsonaro huyó a Florida y regresó a Brasil tres meses después. Actualmente
cumple arresto domiciliario bajo la condena de 27 años dictada por el intento
de golpe de Estado.
Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y
exdiputado, reside en Texas y había alentado públicamente al senador a
abandonar Brasil en caso de perder la elección. En junio, Eduardo fue condenado
en ausencia a cuatro años de prisión por cabildear de forma ilegal ante la
Administración de Trump, y recientemente se emitió una orden de arresto en su
contra.
Trump, aliado político de la familia Bolsonaro,
calificó los comicios brasileños de “fraudulentos”, sin aportar pruebas, aunque
al ser consultado sobre si tomaría alguna medida al respecto respondió que él
no gobierna Brasil. El mandatario estadounidense no había respaldado de forma
explícita la candidatura de Bolsonaro en la segunda vuelta frente a Lula, a
diferencia de su respaldo a otros candidatos de derecha en la región. El
senador brasileño ha destacado públicamente su relación con Trump y visitó la
Casa Blanca en mayo.
Ni un vocero de Bolsonaro ni su jefe de
campaña, Rogério Marinho, respondieron a solicitudes de comentario sobre la
situación.




