El ex candidato presidencial se trasladó por
tierra durante el martes mientras afloraban las versiones de que ya había
estaba en Estados Unidos. La coordinación con la Casa Rosada
El ex candidato a presidente del Partido
Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, ingresó ayer a última hora de la noche a la
Argentina por la frontera de Foz de Iguazú y se tomó un vuelo privado junto a
su esposa y sus hijas con destino final a Estados Unidos. Mientras las
versiones apuntaban a que había salido de su país durante la tarde, el
dirigente estuvo trasladándose por vía terrestre durante toda la jornada. El
Gobierno argentino coordinó y colaboró activamente con el operativo que
posibilitó su salida.
Tal y como publicó Infobae, la familia
Bolsonaro contrató un vuelo privado que tenía previsto despegar desde Puerto
Iguazú a las 2 de la madrugada del martes. El avión era un Gulfstream G400
matrícula LV-JQW, de la empresa argentina Baires Fly S.A., que el lunes por la
noche pidió trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres
tripulantes. Según datos de Flightradar24, el avión había llegado a Puerto
Iguazú desde Buenos Aires.
Aunque los Bolsonaro contaban con un plan de
contingencia por una eventual derrota, los acontecimientos de las horas
posteriores a la elección aceleraron los planes. Un día antes, el propio
Bolsonaro había denunciado en un video que agentes de la Policía Federal lo
abordaron al salir de la casa de su padre en Brasilia para notificarle una
decisión del juez Alexandre de Moraes: entregar sus pasaportes y no salir del
país. La medida está ligada a una investigación por presunto lavado de dinero.
Así, la extracción vía Puerto Iguazú resultó la
primera opción, ofrecida como una posibilidad por la propia administración de
Javier Milei. Uno de los asuntos que generó mayor discusión en el operativo fue
cómo explicar que un avión privado pudiera estar estacionado tanto tiempo sin
generar suspicacias. En estricta confidencialidad, una fuente del sector
aeronáutico comentó a Infobae que la programación del vuelo hacia las 2 de la
mañana del martes con destino a Estados Unidos se conoció fácilmente luego de
que la empresa lo programara.
Bolsonaro modificó de manera sustancial la
modalidad de su traslado. Al comienzo, se había evaluado una ruta que lo iba a
colocar en Foz de Iguazú en cuestión de horas. Por los tiempos previstos,
podría haberse tratado de un vuelo aéreo interno. Aquello finalmente no sucedió
y eso explica por qué no salió ese martes por la madrugada.
Los tiempos posteriores coinciden con las
especulaciones de que esa familia se trasladó en una camioneta desde su
residencia en Brasilia hasta el Aeropuerto de Puerto Iguazú. La distancia entre
ambos destinos es de aproximadamente 1.600 km, más de 20 horas de conducción
sin contar paradas, desvíos ni la espera en la frontera. Quienes suelen hacer
ese tipo de traslados recomiendan planearlo en dos días, pero el tiempo
apremiaba para los Bolsonaro.
Ante el cambio de planes, los responsables de
organizar la logística precisaban ganar tiempo por varios motivos para evitar
las siguientes medidas:
La noticia de la potencial salida del país de
Bolsonaro generó estupor en Brasil y tardó poco en tener escala global. Con
ello llegaron los cruces de versiones de todo tipo, con la presunta certeza que
ya había salido de Brasil. Eso les hizo ganar tiempo.
Fueron muy pocos los funcionarios del Gobierno
argentino que sabían del operativo. Al menos al comienzo. Luego, hubo
autoridades legales de diferentes estamentos del Poder Ejecutivo que asesoraron
sobre los diferentes escenarios que podían llegar a producirse para evitar que
la administración libertaria pudiera ser pasible de sanciones. “Queríamos
hacerlo lo más prolijo posible. Creemos que lo hicimos mejor en términos
legales que cuando pasó lo de Evo”, admite una altísima fuente de la Casa
Rosada. El hecho remite a lo ocurrido a finales de 2019, cuando el ex
presidente de Bolivia llegó a la Argentina en calidad de asilado.
El comunicado de Migraciones que confirmó la
entrada al país y el despegue de Bolsonaro y su familia fue publicado ayer por
la madrugada para que la versión oficial del hecho ya estuviera instalada.
Aunque horas antes, mientras Infobae informaba del avión que lo estaba
esperando y en el que finalmente se trasladó, habían desmentido todo.
“La Dirección Nacional de Migraciones informa
que a las 22:50 del día 27/10, ingresaron por el paso fronterizo de Puente
internacional Tancredo Neves, en la provincia de Misiones, los ciudadanos
Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira
Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro, quienes lo hicieron con documentación
hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país, asimismo
los tránsitos fueron registrados por la autoridad de aplicación sin incidentes”,
informó el organismo presidido por Pablo Seoane, que depende del Ministerio de
Seguridad Nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva.
Y agregó: “A las 23:30, la comitiva ingresante
abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A. con destino
a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según se informó en el plan de vuelo”.
Bolsonaro ingresó al país con su pasaporte
italiano y su familia con su documentación habitual, debido a que ellos no
estaban alcanzados por la medida judicial. En el Gobierno argumentan que no se
cometió ninguna irregularidad en términos jurídicos. El trámite se hizo solo
para en el segmento de Migraciones de Argentina. “No podemos impedirle entrar
al país con su pasaporte europeo. Es problema de Brasil si no controló”,
afirman.
Al conocerse la noticia, bloques opositores en
el Congreso anunciaron que están preparando interpelaciones a los ministros
Alejandra Monteoliva y Pablo Quirno, para conocer cómo se brindó una asistencia
operativa con organismos como Migraciones, la Policía de Seguridad
Aeroportuaria (PSA), la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la
Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), entre otras.
Tanto el presidente Javier Milei como
funcionarios de primera línea de la administración nacional estuvieron al tanto
de la organización logística de la salida de Bolsonaro.
La ruta de vuelo por la que finalmente salieron
los cuatro brasileños no fue directo hacia Fort Lauderdale, como se preveía
originalmente: hizo escala en Guayaquil, Ecuador, para cargar combustible. Para
aterrizar finalmente a las 10:30 am de Argentina del miércoles en Miami.
Una fuente diplomática de Itamaraty en diálogo
con Infobae expresó su preocupación sobre las repercusiones políticas en la
relación bilateral, la cual ya se encuentra deteriorada. “Fue una provocación”,
sintetizan. El Palacio do Planalto no realizó una comunicación oficial del
hecho hasta la publicación de este artículo.
Las versiones que circularon ayer por la tarde
sobre que Bolsonaro había salido del país fueron tomadas con pinzas por las
autoridades brasileñas, aunque posibilitó que el ex candidato ganara tiempo. Ya
entrada la noche, funcionarios del Planalto -la sede del Ejecutivo de ese país-
ya tenían la información de que habían movimientos inusuales en Iguazú y
volvieron sobre la hipótesis de que nunca había salido del país. Para ese
entonces, ya era demasiado tarde.




