Las elecciones de medio término en los Estados
Unidos trajeron consigo un trascendente cambio en el balance de poder del país
norteamericano, dado que la administración de Donald Trump, sin posibilidad de
reelección, atravesará los próximos dos años con ambas cámaras del Congreso en
manos de la oposición demócrata.
Este escenario implicará un límite para la
laxitud el déficit fiscal de la administración central, con la configuración de
un nuevo equilibrio legislativo. Este miércoles, las acciones de Wall Street
reaccionaron con subas, así como los bonos del Tesoro de EEUU, mientras que la
cotización del petróleo se desplomó.
¿Cómo impacta en los activos argentinos?
Riesgo país. Una caída en los rendimientos de
los bonos del Tesoro de EEUU -por la suba de cotización de estos títulos-
amplió la brecha de tasas con los bonos argentinos y llevó a una nueva suba del
riesgo país argentino por encima de los 840 puntos básicos, un máximo en más de
un año, desde el 24 de octubre de 2025.
Debilidad para la deuda soberana. Otro factor
bajista para los bonos en dólares de Argentina -y que también contribuye a la
suba del riesgo país- tiene que ver con las las expectativas sobre
financiamiento y asistencia externa, en particular de parte de un gobierno de
Donald Trump con menor margen discrecional para actuar.
El dilema cambiario. No pasa desapercibido el
antecedente de la asistencia del Tesoro de los EEUU, a cargo de Scott Bessent,
que entre septiembre y octubre de 2025 implementó una intervención directa en
el mercado de cambios argentino para evitar una disparada del dólar por encima
del techo de las bandas cambiarias, justo antes de las legislativas. La
pregunta que se hacen los analistas es si el gobierno de Javier Milei contará
con ese respaldo financiero en 2027, en caso de nuevas presiones devaluatorias
con las elecciones presidenciales de Argentina en el horizonte.
Precio del petróleo y acciones. Otro punto
clave es el geopolítico. La posibilidad de una distensión en el conflicto entre
EEUU e Israel con Irán -dadas las limitaciones políticas para Trump- está
arrastrando a una baja en el precio internacional del petróleo, que este
miércoles se desploma hasta 9%, por debajo de USD 100 el barril. Para la
Argentina, implica perder el principal fundamento alcista con el que contaron
las acciones del sector energía -como YPF-, con alta ponderación en el índice
MSCI de la Bolsa de Buenos Aires.
Superávit comercial y recaudación. A la vez, un
crudo más barato restaría en los próximos meses volumen al excepcional
superávit comercial que alcanzó la Argentina. Del lado de los ingresos, también
afectaría a la recaudación de derechos de exportación. Vale recordar que la
alícuota es del 0% cuando el precio internacional del Brent es de USD 65 o
menos por barril, mientras que la alícuota alcanza el 8% de las ventas externas
cuando el precio supera los 80 dólares.
“Como ejemplo, desde las elecciones y hasta la
guerra de Irán, a Argentina le entraban inversiones y crecía. Después salieron
los ahorros de argentinos y extranjeros, desfinanciando la demanda interna y
caímos en recesión. La suba del petróleo hizo aumentar nuevamente, fuerte, el
riesgo internacional. Además, incrementó los índices de precios y llevó a la
Fed a subir las tasas, otro shock externo para Argentina”, recordó Abram.
José María Segura, economista Jefe de PwC
Argentina, señaló que “el escenario internacional volvió a sumar volatilidad. A
las condiciones financieras globales más adversas se agregó la volatilidad
financiera generada por el resultado electoral de Brasil, cuya primera lectura
provocó una reacción negativa de los mercados y amplificó el movimiento del
riesgo país argentino. En nuestro caso, el ruido externo encuentra terreno
fértil en una larga historia de volatilidad económica pre-electoral”.
“En el plano financiero local, a su vez, un
aumento del riesgo país tiene consecuencias que exceden al gobierno nacional.
Si bien la actual gestión no prevé en su programa financiero de 2027 acudir al
mercado internacional de deuda, el mayor costo de financiamiento se transmite a
los gobiernos provinciales y a las empresas privadas, dificulta proyectos de
inversión e incorpora una fuente adicional de incertidumbre en la antesala de
un año electoral”, añadió Segura.
Un informe del equipo de Research de Puente
describió que “la reacción inicial de los mercados globales fue de
descompresión: la confirmación de mayores contrapesos institucionales enfrió
las expectativas de nuevos impulsos fiscales expansivos, lo que se tradujo en
una baja en los rendimientos de la deuda soberana estadounidense y un alivio
generalizado sobre las bolsas”, mientras que “en la curva de US Treasuries, los
precios operaron al alza y la tasa a 10 años comprimió hasta situarse en la
zona de 4,90%, reflejando una menor prima por endeudamiento futuro y reduciendo
marginalmente el costo del dinero a nivel internacional”.
“Esta dinámica responde tanto a la perspectiva
de un menor dinamismo en el gasto público estadounidense como a la expectativa
de que, frente a un Congreso dividido o adverso, la administración mantenga una
postura estricta en el plano comercial y geopolítico para contrarrestar
tensiones inflacionarias”, indicó Puente.
“En el plano local, los activos argentinos se
mantuvieron al margen del optimismo internacional, ratificando que los
determinantes domésticos y la cautela política siguen primando sobre el clima
externo (...) confirmando que el resultado electoral en Washington resulta un
driver secundario frente al plano local, dominado por ejes como la actividad
económica, la agenda legislativa y el riesgo electoral de cara a las elecciones
presidenciales de 2027″, evaluaron desde Puente.
Gustavo Ber, economista del Estudio Ber,
consideró que “el alineamiento de Milei con Trump suma, en la rueda de hoy, un
nuevo ingrediente a evaluar tras los comicios, de ahí la respuesta mixta de los
activos domésticos. Ello más allá de que se descuenta que, dado que el
presidente de EEUU seguirá en el mandato por los próximos dos años, volvería a
haber decisión política de brindar asistencia financiera si se la requiriera
nuevamente el año próximo, tal como Bessent instrumentó de manera inédita el
año pasado. Las dudas pasarían principalmente por las eventuales trabas
demócratas en el Congreso”.
“El alineamiento de Milei con Trump suma un
nuevo ingrediente a evaluar tras los comicios, de ahí la respuesta mixta de los
activos domésticos”.
Un informe de Vector Investments definió que
“los mercados procesan una victoria demócrata amplia en las elecciones
legislativas de Estados Unidos, con control de ambas cámaras y un nuevo
equilibrio frente a la administración republicana. La primera reacción fue
volátil, pero los futuros de Wall Street pasaron a terreno positivo ante la
expectativa de un mayor bloqueo legislativo y de cambios económicos menos
abruptos”.
“La señal principal es la divergencia entre la
recuperación de los futuros internacionales y el deterioro del crédito
argentino. El nuevo equilibrio político estadounidense reduce el riesgo de
cambios legislativos abruptos, pero también puede limitar la capacidad de
asistencia discrecional y elevar la supervisión sobre acuerdos externos”,
apuntaron desde Vector.




