Los dirigentes, que mantienen un enfrentamiento
por el armado a nivel nacional, tuvieron una cumbre en La Plata para definir la
distribución de cargos partidarios antes del cónclave en el Consejo. Estuvieron
también Verónica Magario, Mariano Cascallares, Facundo Tignanelli y Federico
Otermín.
Hubo un encuentro inesperado en La Plata. Axel
Kicillof y Máximo Kirchner se reunieron en la previa del encuentro del consejo
del PJ Bonaerense para sellar la paz de cara a la reunión de este miércoles.
También estuvieron Verónica Magario, Mariano Cascallares Facundo Tignanelli y
Federico Otermin.
Según reconstruyó Infobae, en el encuentro
“hubo buena predisposición” y fue destacada por sus actores como “muy buena” y
“positiva” En el cristinismo aseguraron que es “buen paso” de cara a lo que
viene, respecto al tiempo electoral. La última vez que ambos se habían hablado
había sido para coordinar el velorio del Indio Solari en Avellaneda. Por eso el
encuentro se torna relevante dentro de un contexto de enojos y un alto
porcentaje de desconfianza.
El cónclave justicialista, en la sede del PJ
Bonaerense, ubicado en La Plata, donde Kicillof va a presidir la reunión al
frente del consejo, con el objetivo formal de cumplir con los requisitos que
demanda la vida del partido, entre ellos la convocatoria al congreso para los
próximos días. En el temario también consta, en los puntos 4 y 5, la
autorización de obra “Gaspar Campos” y el análisis de la situación económica,
social y política del país.
Detrás de lo formal se sellará, en términos
formales, el final de una negociación que se comenzó en los primeros meses del
año y que derivó, el 24 de abril, en la asunción de Kicillof como presidente
del partido, en reemplazo de Máximo Kirchner. Justamente es el líder de La
Cámpora el protagonista de esta última etapa del proceso de reorganización
partidaria, porque, según el acuerdo que alcanzaron entre el kicillofismo y el
cristinismo, será el próximo presidente del congreso del PJ Bonaerense.
“No deberían existir problemas. Es cumplir con
el reglamento del partido y poner la fecha del Congreso”, dijo un intendente
del conurbano muy cercano al Gobernador. No parece haber puntos de conflictos
latentes. Y si había, ya se diluyeron en el encuentro entre Kicillof y
Kirchner. El líder de La Cámpora terminará siendo el presidente del congreso y
el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, continuará al frente de
la junta electoral del partido.
Los principales actores del encuentro de mañana
coinciden en remarcar que, en términos formales, no hay motivos para despertar
una rencilla impensada. El ruido está provocado por el contexto, por los
últimos días donde el sector bonaerense de La Cámpora volvió a catalogar al
Gobernador como ingrato y desagradecido, y en el que CFK avisó que si, en algún
momento la Justicia se lo permite, tiene intenciones de ser candidata a
presidenta nuevamente.
En principio, el congreso podría realizarse el
14 de noviembre, aunque la fecha aún no está confirmada. A lo largo de todo el
proceso de negociación, Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares, de un lado, y
Federico Otermín y Facundo Tignanelli, del otro, han sido los que han
intercambiado posiciones y consideraciones para edificar el acuerdo político
entre Kicillof y los Kirchner.
En el kicillofismo saben que es probable que el
camporismo haga algún pronunciamiento sobre la libertad de CFK o que pedirán
que eso figure en el documento final. En la reunión no estará Máximo Kirchner,
pero si se harán presentes dirigentes del cristinismo que son consejeros, como
el caso de Fernanda Raverta, Santiago Revora, Iván Villagrán, Agustina Propato,
Constanza Alonso, Alejandro Dichiara, y Florencia Saintout. La incomodidad
atravesará ese vínculo político, muy deteriorado, entre los sectores.
La decisión en el Movimiento Derecho al Futuro
(MDF) es evitar cualquier tipo de confrontación y que el encuentro pase rápido
al olvido sin demasiados contratiempos. Es la línea que hace varios meses viene
marcando Kicillof y que es parte de su estrategia de construcción política. El
único al que apunta es Javier Milei. Intenta diluir el impacto de la interna
con el silencio.
“A esta altura, el único acuerdo que se puede
lograr es para instrumentar el proceso electoral. Si vamos a unas PASO o si hay
que acordar. Pero esa discusión recién será el año que viene. El acuerdo
político hoy es imposible”, blanqueó una de las principales figuras que tiene
el armado de Kicillof. “Lo hay que discutir son reglas. Solo reglas”, se
sinceró.
La reunión del consejo partidario será solo un
mojón en una ruta muy extensa que el peronismo aún debe recorrer de cara al año
electoral. Hay muchos dirigentes del universo bonaerense que están agotados de
tantas peleas y reproches. La discusión se ha hecho larga y desgastante.
Demasiado larga.
La reunión entre Kicillof y Kirchner sirvió
para bajar la tensión y encarar la reunión del PJ Bonaerense con mayor
predisposición entre las partes. Hay paz, al menos por un tiempo. Nadie sabe
cuánto durará.




