Donald Trump descendió al 36% entre los votantes probables,
marcando el registro más bajo de las encuestas elaboradas por The New York
Times y la Universidad de Siena a dos semanas de los comicios de mitad de
mandato y el 59% de los encuestados manifestó su rotunda desaprobación hacia la
administración actual.
Este retroceso obedece al descontento ciudadano con la
economía, el encarecimiento del costo de vida, la guerra en Irán y los
combustibles por encima de los 4 dólares por galón. El rechazo traspasa núcleos
republicanos tradicionales, reflejando un desgaste evidente del oficialismo en
los distritos congresionales federales.
Factores de crisis y ventaja demócrata en los
distritos
El escenario electoral otorga una ventaja de 11 puntos
porcentuales a los candidatos demócratas frente a los republicanos en la
preferencia para los escaños de la Cámara de Representantes.
La pérdida de respaldo popular afecta también a bases
demográficas clave del mandatario actual. Los votantes blancos sin título
universitario muestran un empate técnico con un 48% de aprobación y un 46% de
desaprobación.
Por otra parte, los demócratas recuperaron apoyo entre
varones, jóvenes e hispanos, aunque enfrentan barreras complejas para arrebatar
el Senado en estados tradicionalmente republicanos como Texas, Iowa, Ohio y
Alaska.
Cambio de percepciones y prioridades de los
votantes
El panorama de percepciones muestra que la mayoría de los
electores visualiza al Partido Demócrata como el defensor de la clase
trabajadora y con mayor cumplimiento de promesas, revirtiendo el escenario de
2022.
Los ciudadanos otorgan a los demócratas una ventaja de 15
puntos en costo de vida y 8 puntos en economía general. A pesar de esto, el
presidente Trump conserva un respaldo interno del 82% entre los republicanos
respecto a su política de aranceles y seguridad.
La inmigración escaló como preocupación prioritaria al 10%
general y al 20% en las bases republicanas. En este apartado, los demócratas
conservan una ventaja de 50% frente al 46% de los republicanos.
A nivel interno, el estudio detecta contradicciones
profundas: apenas el 28% de los electores se declara satisfecho con el Partido
Demócrata, y el 43% de sus bases manifiesta insatisfacción, superando
ampliamente el 16% de descontento interno reportado por el sector republicano.




