La marca Movistar comenzará a desaparecer del mercado
argentino de telefonía móvil a partir del traspaso de parte de sus clientes a
Tuenti, la enseña que utilizará Metrotel para ingresar al negocio masivo. El
cambio forma parte de la desinversión exigida a Telecom Argentina para recibir
la aprobación definitiva de la compra de Telefónica de Argentina.
La operación prevé que cerca de 6 millones de usuarios de
telefonía celular dejen de pertenecer a Movistar y pasen a la nueva compañía.
También abarca unos 200.000 clientes de internet fija. El directorio de Telecom
aceptó la propuesta de Metrotel, valuada en USD 450 millones, y las partes
deberán completar los contratos definitivos e instrumentar el acuerdo ante la
Autoridad Nacional de la Competencia (ANC).
Parte de los usuarios de Movistar, mientras tanto, quedarán
dentro del ecosistema de Telecom Argentina, que controla la red de Personal, y
se manejarán con sus propias marcas.
El proceso tendrá una consecuencia visible para millones de
personas. Quienes sean incluidos en la cartera transferida recibirán primero
una comunicación de Movistar y, más adelante, otra de Tuenti, según indicaron
fuentes de Telecom. El cambio será gradual y comenzará en los próximos días,
con la expectativa de que la nueva marca tenga operación propia antes de que
termine el año.
Tuenti será la marca con la que Metrotel buscará operar en
telefonía móvil
La salida de Movistar del segmento móvil se vincula con la
compra de Telefónica de Argentina por parte de Telecom. La empresa adquirió la
filial local por USD 1.245 millones, una transacción que involucró una compañía
con alrededor de 20 millones de clientes entre servicios móviles y banda ancha.
Para evitar una mayor concentración del mercado, Telecom
debía desprenderse de una porción de esos activos y usuarios. La ANC ya había
aprobado a Metrotel como adquirente. Con la aceptación de la oferta, resta la
presentación formal del acuerdo definitivo ante el organismo para ejecutar la
transferencia.
La marca elegida será Tuenti, que volverá a tener presencia
en la Argentina bajo una estructura distinta. Metrotel aportará la
infraestructura y los servicios requeridos para atender a los usuarios que
reciba. El objetivo es consolidar un tercer competidor de escala en un mercado
donde Personal, de Telecom, y Claro concentran una parte relevante de las
líneas móviles.
La transición no implica que todos los clientes de Movistar
se mudarán a Tuenti. Telecom conservará una porción de los usuarios y activos
que compró con Telefónica. La operación de desinversión alcanza la cartera
definida en la propuesta de Metrotel, que reúne aproximadamente seis millones
de líneas móviles y 200.000 accesos de internet fija.
Los USD 450 millones no corresponden solo a la cartera de
clientes. El acuerdo contempla derechos de uso de espectro radioeléctrico,
elementos de infraestructura física y la transferencia de determinados
contratos necesarios para el funcionamiento del negocio.
Entre los activos figura el núcleo de red, conocido en la
industria como core, y componentes de la red de fibra óptica hasta el hogar
desplegada en la Ciudad de Buenos Aires. Esos recursos son centrales para
brindar conectividad y administrar el tráfico de datos y llamadas de los
usuarios que migrarán desde Movistar.
Telecom y Metrotel también prevén firmar un acuerdo marco
para compartir infraestructura. Ese entendimiento incluirá mecanismos de uso
conjunto de redes de acceso radioeléctrico, servicios de roaming y coubicación
de infraestructura pasiva, como torres, sitios técnicos y otros soportes
físicos. Además, Telecom prestará servicios transitorios durante la puesta en
marcha de la nueva operación.
La transacción considera asimismo un convenio para el uso
de la marca Tuenti en la Argentina. De ese modo, Metrotel tendrá una identidad
comercial para captar y conservar clientes en el negocio móvil, mientras avanza
con la integración de los servicios y los activos adquiridos.
La empresa que recibirá los activos también atravesó
modificaciones en su estructura de propiedad. El 51 % de Metrotel quedó en
manos de Luis María Blaquier y Sebastián Caputo, a través de Nippur Fiber
Holding. El 49 % restante fue adquirido por Beacon, cuyo principal accionista
individual es Ralph Booth.
Los fondos estadounidenses Blackstone y Riverwood Capital,
que participaban en la compañía, dejaron de ser accionistas. Según fuentes al
tanto del proceso, ese cambio no altera lo definido por la autoridad de
competencia porque los nuevos compradores no tendrían participación en el
mercado argentino de telefonía móvil.
Booth preside Booth American Company, una firma de
inversión enfocada en banda ancha, medios y telecomunicaciones. En su
trayectoria figura la creación de una división europea de banda ancha en el
Reino Unido y su participación, junto con Goldman Sachs, en European Cable
Capital Partner, vinculada a Diamond Cable Communications, luego conocida como
Virgin Media.
Hasta ahora, Metrotel se enfocaba en una red propia de
fibra óptica y una cartera orientada principalmente a grandes compañías y
clientes corporativos. La incorporación de millones de líneas móviles y de
accesos de internet fija modifica la escala de su actividad y la ubica frente
al desafío de atender al público masivo bajo la marca Tuenti.
La gestión de la empresa continuará a cargo de su CEO,
Sebastián Bardengo, quien ocupa el puesto desde 2023. El próximo paso será
completar la documentación final con Telecom y formalizarla ante la ANC,
mientras comienza el contacto con los clientes alcanzados por el traspaso.




