El mayor impacto se concentra en Capitán Sarmiento, donde
fueron desvinculados 700 empleados. A esa cifra se suman otros 500 trabajadores
de la planta de Esteban Echeverría y 50 de Pilar, según los datos de la cartera
laboral bonaerense.
La empresa había comunicado los despidos a comienzos de
septiembre y, tras el fracaso de las negociaciones, decidió ratificarlos. En su
explicación, sostuvo que la medida responde a la necesidad de "adecuar la
estructura a la actividad efectivamente disponible y preservar la continuidad
de la explotación". También rechazó las acusaciones de vaciamiento y
atribuyó parte de sus problemas financieros a la afectación de fondos y
cobranzas vinculadas con obligaciones anteriores a las presentaciones
concursales, según publicó Infobae.
Pese a la confirmación de las desvinculaciones, la compañía
manifestó que mantiene abierta la posibilidad de diálogo para analizar
alternativas que permitan atender la situación de los trabajadores y garantizar
la continuidad de sus operaciones.
Un frente judicial que suma presión
La definición laboral se produjo mientras la empresa
enfrenta una compleja situación en los tribunales comerciales. El Juzgado
Comercial N° 21 ordenó la indisponibilidad de US$ 13,5 millones depositados por
Granja Tres Arroyos en el Banco de Comercio, en medio de las denuncias de
vaciamiento y de los reclamos de empleados que aseguran que se les adeudan
cuatro meses de salarios, según información a la que accedió Infobae.
El juez Germán Páez Castañeda también puso el foco sobre
otros fondos. En el expediente del concurso preventivo aparece registrado un
depósito de casi US$ 16 millones en Eurobanco. El magistrado pidió a la
compañía que aclare el destino y la disponibilidad de ese dinero y que explique
cómo su existencia resulta compatible con las dificultades denunciadas para
afrontar regularmente las obligaciones laborales.
Entre ambas cuentas, los fondos mencionados judicialmente
se acercan a los US$ 30 millones.
Mientras tanto, los trabajadores realizaron una
movilización frente al Juzgado Comercial N° 21 para reclamar que los cuatro
meses de salarios y el aguinaldo pendientes sean priorizados cuando se abra
formalmente el concurso.
La apertura del proceso todavía no se concretó porque la
Cámara debe resolver una disputa de competencia entre los juzgados comerciales
N° 1 y N° 21. En paralelo, el Juzgado Comercial N° 24 dispuso la inhibición
general de bienes y un embargo por $605 millones a raíz de una ejecución
iniciada por Banco Credicoop. El reclamo está relacionado con una deuda de
cuenta corriente que la compañía mantenía en la sucursal Paternal de la
entidad.
Una deuda que supera los $126.000 millones
El deterioro financiero de Granja Tres Arroyos se formalizó
a mediados de septiembre, cuando el grupo encabezado por Joaquín De Grazia
presentó el concurso preventivo junto con las restantes sociedades del
entramado empresario: Wade, operadora de la ex Cresta Roja en Esteban
Echeverría; Avex, propietaria de una planta en Río Cuarto, Córdoba; y Holding
Agro Industrial S.A. (HAISA), sociedad controlante.
En el expediente judicial, el grupo reconoció una deuda
superior a $126.000 millones en cheques rechazados. Entre las causas de la
crisis mencionó el "estrangulamiento del mercado interno", el ingreso
de pollo importado desde Brasil y el cierre de mercados externos provocado por
el brote de gripe aviar de 2023.
A esos factores agregó el incremento de los costos de
energía, logística y mano de obra, en un escenario de fuerte deterioro de las
condiciones financieras.
Con los despidos ya efectivos, otro punto central será
determinar cuándo podrán cobrar las indemnizaciones. Fuentes sindicales
señalaron que primero deberá establecerse qué juzgado tendrá a su cargo los
concursos y posteriormente deberá designarse un síndico, quien intervendrá en
la determinación de los créditos.
Desde el gremio sostienen que las indemnizaciones deberían
tramitarse bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla
el pago de la mitad de la indemnización correspondiente a un despido sin causa
cuando existe falta o disminución de trabajo no imputable al empleador.
Así, la crisis de Granja Tres Arroyos queda atravesada por
tres variables simultáneas: una fuerte reducción de su estructura laboral, un
pasivo superior a $126.000 millones y una disputa judicial que deberá definir
el camino para ordenar las deudas y determinar el futuro de una de las
principales compañías del sector avícola argentino.




