La desigualdad en la distribución de los ingresos bajó
durante el segundo trimestre de 2026 frente a los primeros tres meses del año,
pero se mantuvo por encima del nivel registrado en el mismo período de 2025.
El dato surge de la comparación de los ingresos que
perciben los distintos sectores de la población en los 31 aglomerados urbanos
relevados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en el
informe de Evolución de la distribución del ingreso (EPH).
El coeficiente de Gini, que mide cómo se reparten los
ingresos y toma valores entre cero y uno, se ubicó en 0,428. Cuanto más cerca
de cero está el indicador, más pareja es la distribución; cuanto más se
aproxima a uno, mayor es la concentración. El registro decreció desde 0,442 en
el primer trimestre de 2026, pero superó el 0,424 del segundo trimestre de
2025.
El 10% de mayores ingresos concentró el 32,3%
del total
La distribución del ingreso per cápita familiar mostró una
diferencia marcada entre los extremos de la escala. El primer decil, que reúne
al 10% de la población con menores ingresos, recibió el 1,8% del ingreso total,
con un ingreso medio de $124.142 por persona.
En el otro extremo, el décimo decil concentró 32,3% de los
ingresos. El ingreso medio en ese grupo fue de $2.221.170 y la mediana alcanzó
$1.800.000.
La brecha entre las medianas del último y del primer decil
fue de 13 veces, el mismo nivel que en el segundo trimestre de 2025 y que en el
último trimestre sin incidencia del aguinaldo. El cálculo compara los
$1.800.000 de mediana del decil más alto con los $134.000 del más bajo.
El Indec también indicó que 17,3% de la población tuvo
ingresos inferiores a la mitad de la mediana del ingreso per cápita familiar.
Esa proporción aumentó respecto del primer trimestre, cuando era de 16,6%, pero
quedó por debajo del 17,6% registrado entre abril y junio de 2025.
El ingreso per cápita promedio fue de $688.496
El ingreso per cápita familiar promedio de la población
alcanzó $688.496 en el segundo trimestre de 2026, mientras que la mediana fue
de 500.000 pesos. La diferencia entre ambas referencias refleja el peso de los
ingresos más elevados dentro de la distribución.
El total de ingresos de la población de referencia llegó a
$20.763.699 millones, con una suba nominal interanual de 29,3 por ciento. El
informe contempla a 30,2 millones de personas de los aglomerados urbanos
cubiertos por la EPH.
Del total, 18,807 millones de personas, equivalentes al
62,4% de la población, percibieron algún ingreso. El promedio entre quienes
tuvieron ingresos fue de $1.094.136. En ese universo, el promedio de los
deciles uno a cuatro fue de $382.621; el de los deciles cinco a ocho,
$1.033.047; y el de los deciles nueve y 10, 2.641.394 pesos.
Los ingresos individuales también exhibieron una
concentración en la parte alta de la escala. El 10% con mayores ingresos
individuales recibió 32,1% del total, mientras que el 10% inferior concentró
1,5 por ciento.
Los ingresos laborales representaron casi ocho
de cada 10 pesos
Los ingresos laborales explicaron 78,1% de los ingresos
totales de los hogares, frente al 21,9% correspondiente a ingresos no
laborales, como jubilaciones y pensiones, alquileres, cuotas alimentarias,
ayudas de otros hogares, subsidios y asistencia estatal.
La composición cambió según el nivel de ingreso. En los
hogares del primer decil ordenados por ingreso total familiar, los recursos no
laborales representaron 67,3% del total. En el décimo decil, en cambio, esa
proporción cayó a 13,4%, mientras que los ingresos laborales explicaron 86,6
por ciento.
Al ordenar los hogares por ingreso per cápita familiar, el
primer decil tuvo un promedio de 307 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas
y 149 personas sin ingresos por cada 100 perceptoras. En el décimo decil, esas
relaciones fueron de 38 y 17, respectivamente.
La brecha entre ingresos de varones y mujeres
fue de 26,3%
Entre quienes percibieron ingresos individuales, el
promedio fue de $1.266.369 para los varones y de $927.252 para las mujeres. En
la ocupación principal, la brecha de ingresos por género se ubicó en 26,3%
durante el segundo trimestre de 2026.
El ingreso promedio de la ocupación principal fue de
$1.129.527, con una mediana de $900.000. Los trabajadores ubicados en los
cuatro deciles inferiores tuvieron un promedio de $415.012, frente a $2.629.678
entre los deciles nueve y 10.
Entre las personas asalariadas, que sumaron 9,4 millones,
el ingreso promedio fue de $1.161.833. Quienes contaban con descuento
jubilatorio percibieron en promedio $1.433.794, una suba nominal interanual de
26,5%. Para los asalariados sin descuento jubilatorio, el promedio fue de
$706.204, con un incremento de 24,9% frente al segundo trimestre de 2025.




