Con dos fórmulas inscriptas, Sergio Mohamed-Horacio Madkur y Miguel Cabrera-Virginia Abdala, los espacios comenzaron a mirar hacia los 161 integrantes de la Asamblea Universitaria que el 3 de septiembre tendrán en sus manos la definición de las próximas autoridades.
El cuerpo estará compuesto por los 13 decanos de las facultades; 78 representantes docentes -26 profesores titulares, 26 asociados y adjuntos y 26 jefes de trabajos prácticos y auxiliares-; 39 estudiantes, a razón de tres por facultad; 13 egresados y 13 no docentes. Se suman cuatro representantes de las Escuelas Experimentales y un no docente del Rectorado.
Buena parte de esos asambleístas ya tuvo un papel determinante durante el proceso electoral de este año. Los consejeros fueron elegidos por sus respectivos estamentos y luego participaron de las sesiones de los Consejos Directivos que, el 14 de mayo, definieron a los decanos y vicedecanos de cada unidad académica.
La disputa por los votos
El oficialismo parte de un dato político concreto: los 12 decanos que respaldaron la conformación de Mohamed-Madkur. A partir de allí, el espacio buscará trasladar ese apoyo hacia los representantes de los distintos estamentos que acompañaron a esos mismos decanos en las elecciones realizadas en las facultades.
En las unidades académicas donde hubo competencia entre dos o más propuestas, los actuales decanos oficialistas consiguieron seis o más de los 11 votos de sus respectivos Consejos Directivos para resultar electos. La expectativa del espacio es que una parte importante de aquellos consejeros mantenga ahora su alineamiento y acompañe a Mohamed y Madkur en la Asamblea.
Sin embargo, esa cuenta no puede trasladarse automáticamente a las 13 facultades. En siete unidades académicas, las fórmulas para decano y vicedecano fueron proclamadas de manera automática al no existir competencia. Al no haberse producido una votación en los Consejos Directivos, aquellas elecciones no permitieron visualizar con números concretos cómo se distribuían los respaldos internos.
Allí aparece uno de los terrenos en los que Cabrera y Abdala intentarán avanzar. La oposición buscará captar tanto a consejeros que no acompañaron a los actuales decanos en aquellas facultades donde hubo votación como a representantes de las unidades académicas en las que no existió competencia electoral.
Desde el espacio opositor, sin embargo, señalaron a que no concentran su estrategia en un estamento determinado, sino que buscan dialogar con docentes, estudiantes, egresados y no docentes.
“Cada estamento tiene necesidades, preocupaciones y miradas propias, y justamente por eso creemos que sería un error pensar la Asamblea como una suma de bloques homogéneos”, señalaron desde el espacio de Cabrera y Abdala. Y agregaron: “Cada uno de los 161 asambleístas tiene la responsabilidad de evaluar las distintas propuestas y decidir qué UNT quieren”.




