Durante dos décadas, la conducción de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) mantuvo una particular dinámica dentro del oficialismo: quien ocupaba el vicerrectorado terminaba convirtiéndose, años después, en candidato a rector. La secuencia comenzó a consolidarse en 2006 y atravesó distintas gestiones.
Ahora, esa “escalera” podría llegar a su fin. Mercedes Leal no integrará la nueva fórmula oficialista, ni como candidata a rectora ni como vicerrectora, y el espacio apostará por Sergio Mohamed y Horacio Madkur. Si el binomio se impone en la Asamblea Universitaria del 3 de septiembre, se habrá roto una lógica de sucesiones que marcó los últimos 20 años de la política universitaria.
El recorrido permite reconstruir buena parte de la historia política reciente de la UNT. En 2006, Juan Cerisola llegó al Rectorado acompañado por María Luisa Rossi de Hernández como vicerrectora. Cuatro años después, Cerisola estaba habilitado para buscar un segundo mandato y volvió a presentarse, aunque esta vez la fórmula oficialista tuvo otra integración.
La elección de 2010 estuvo atravesada por una fuerte disputa interna. Semanas antes de la Asamblea Universitaria, Rossi de Hernández renunció al vicerrectorado y decidió competir por separado contra Cerisola. La ruptura se produjo luego de la divulgación de un video en el que se observaba a un secretario ofreciendo cargos en el Rectorado a cambio de votos para el oficialismo.
Cerisola finalmente se impuso y consiguió la reelección. Su nueva compañera de fórmula fue Alicia Bardón, quien ocupó el vicerrectorado durante el período 2010-2014. Ese movimiento terminaría inaugurando la cadena de sucesiones que se mantuvo durante los años siguientes.
En 2014, Bardón pasó de la vice al Rectorado. Su triunfo tuvo además un valor histórico: se convirtió en la primera mujer en conducir la Universidad Nacional de Tucumán. Para esa gestión eligió como vicerrector al ingeniero José García.
Cuatro años después volvió a repetirse el mecanismo. En 2018, García dejó el vicerrectorado y pasó a encabezar la fórmula oficialista. Ganó la elección y tomó las riendas de la Universidad acompañado por Sergio Pagani como vicerrector.
La secuencia continuó en 2022. Tras cuatro años como segundo de García, Pagani fue candidato a rector y resultó electo en la Asamblea Universitaria. La fórmula que encabezó junto con Mercedes Leal obtuvo 87 votos, frente a los 69 alcanzados por José Luis Jiménez y Hugo Fernández.
Leal quedó entonces ubicada en el mismo lugar que anteriormente habían ocupado Bardón, García y Pagani. El antecedente de las últimas gestiones permitía proyectarla como una posible sucesora para el período 2026-2030. De hecho, estaba habilitada para competir y originalmente integraba como candidata a vicerrectora la fórmula con la que Pagani buscaba continuar al frente de la Universidad.
El escenario cambió después de que la Justicia Federal impidiera una nueva candidatura de Pagani. Aunque Leal conservaba sus derechos electorales y podía integrar una nueva propuesta, finalmente quedó fuera de la definición oficialista: no será candidata ni a rectora ni a vicerrectora.
Un nuevo esquema
El oficialismo resolvió apostar por Sergio Mohamed, decano de Ciencias Exactas y Tecnología, para encabezar la fórmula. Lo acompañará Horacio Madkur, actual vicedecano de Derecho. De esta manera, ninguno de los dos llega a la elección desde el vicerrectorado de la gestión 2022-2026.
Si Mohamed y Madkur se imponen el 3 de septiembre, el resultado marcará una ruptura con una lógica de sucesión que se sostuvo durante dos décadas. Desde Bardón hasta Pagani, quienes ocuparon la vice terminaron dando el salto hacia la conducción de la Universidad en el período siguiente.
La salida de Leal modifica ahora ese esquema. Después de años en los que el vicerrectorado funcionó como una suerte de antesala política del máximo cargo universitario, el oficialismo llegará a la próxima Asamblea con una fórmula construida por fuera de esa línea sucesoria.




