La incapacidad que no pocos foristas que se expresan en
Medios; Portales y Redes, demuestran tener para buscar ampliar la información
sobre un tema en particular, analizarla con pensamiento crítico y visión
histórica, es alarmante y hasta desconcertante.
Principalmente, porque resulta imposible debatir en un País
donde el argumento es respondido con una foto o con unas cuantas palabras
maligna y brutalmente alineadas: “¡¡Se robaron un PBI…¡¡”
En este Siglo XXI que transitamos por su tercera década, es
cada día más frecuente ver discutir a Darwin con un chimpancé y, a cientos de
chimpancés, intentando imponerle al mismísimo Darwin que, si el Dios de las
alturas - con la fuerza de los Cielos mediante - se lo propusiera, la evolución
del ser humano se detendría y hasta propulsaría una involución del sujeto y de
sus Comunidades.
La Nación Argentina de Bullrich (o sea, podría ser ya con
De la Rúa; ya con Macri; ya con Milei… “Camaleón Bullrich”), olvida lo que
significó para el País la ayuda económico financiera que el Presidente Chávez
le brindó a la Argentina durante el Gobierno de Néstor Kirchner, gracias a la
cual, pudimos salir de las cadenas del FMI. Olvida el Pueblo Argentino, a la
Patria Grande; a los Pueblos hermanos de la América Andina y Pueblos del
Caribe.
Aún así, la República Argentina (o la putrefacta Argentina
paraestatal que funciona en el Puerto), retuvo un avión de Venezuela, sin
motivos reales y válidos, enviándolo - luego de un largo tiempo - no a
Venezuela, sino a EEUU para desmantelarlo. De igual manera, detuvieron a varios
Venezolanos en Argentina, por portación de cara y nada más, bajo sospechas de
ser terroristas (cosa que después se desmintió, por cierto).
Resulta que ahora, en medio de un conflicto diplomático
entre ambas naciones (por culpa del delirio proimperialista del Presidente
Milei, que lo lleva a agredir constantemente al Gobierno y al Pueblo de
Venezuela), un Gendarme Argentino ingresó a Venezuela no por avión, sino por la
caliente frontera con Colombia y por tierra, con una ruta y escalas que jamás
serían utilizadas por un Gendarme consciente de la situación entre ambas
Naciones y con el poder adquisitivo de éste. Reitero: un Gendarme, no un
Naturista o un Refugiado.
La involución cultural; intelectual; política y económica
de un individuo y de una Sociedad, es también parte de la Evolución (como
Teoría irrebatible) y es más sofisticada y simple a la vez, como nunca antes,
puesto que el depredador ya no necesita matar a su presa, porque aprendió a
manipularla y a dominarla con el convencimiento; con el hacerla sentir
depredador y a sus iguales, una presa. Pobres contra pobres; presas contra
presas. Ventajas del Individualismo y la Meritocracia.
Javier Ernesto Guardia Bosñak


