Sin embargo, los traslados no siempre son seguros. Desde el año pasado, nuestra reportera de investigación Emily Steel ha estado investigando las denuncias y demandas presentadas por usuarios de la plataforma: se han presentado más de 4000 demandas en Estados Unidos por hostigamiento o agresión sexual de conductores de Uber.
Tres de esos casos ya han ido a juicio.
En uno de ellos, resuelto en febrero de este año, Uber fue declarada responsable de una violación cometida por uno de sus conductores: el jurado condenó al gigante del transporte compartido a pagar 8,5 millones de dólares a Jaylynn Dean, quien denunció que uno de sus conductores la agredió en 2023.
Luego, en junio, Uber anunció cambios radicales en la forma en que revisa los antecedentes de sus conductores después de que una investigación del Times reveló que las políticas de la empresa permitían que personas con varios tipos de condenas penales, incluidos delitos graves violentos, fueran choferes de la aplicación.
Para su reportaje más reciente, Emily revisó más de una decena de estas demandas, que revelan que los abogados de Uber se valen de tácticas agresivas para defenderse. Encontró que los abogados de la plataforma investigan el pasado de las denunciantes en búsqueda de otras agresiones sexuales o traumas pasados.
Después usan esa información para cuestionar sus decisiones y poner en duda su credibilidad. Argumentan que son poco confiables al relatar lo ocurrido y cuestionan si los daños sufridos por las mujeres sucedieron realmente durante esos viajes en Uber o en algún otro episodio de su pasado. La empresa asegura que mantiene un trato respetuoso.
INVESTIGACIÓN DEL TIMES
‘¿Qué traía puesto?’. La estrategia de Uber frente a las demandas por agresión sexual
En público, el gigante de los viajes de aplicación afirma que apoya a las víctimas de agresión sexual, pero sus abogados han adoptado una estrategia mucho más agresiva.




