Los datos de junio de 2026 son, para Pekín, la primera evidencia estadística de que la estrategia funciona: los delitos sexuales contra menores cayeron por primera vez en cinco años.
La medida es una directriz del Tribunal Supremo Popular emitida en febrero, que habilita la pena capital sin posibilidad de reducción de condena, conmutación o indulto.
Por primera vez en cinco años, los delitos sexuales contra menores bajaron en China. El dato, publicado el 1 de junio de 2026, Día Internacional del Niño, en el Libro Blanco de la Fiscalía Popular Suprema (2025), es interpretado por Pekín como la primera evidencia estadística de que su política de tolerancia cero está funcionando.
Según el informe, en 2025 las acusaciones formales por violación y abuso sexual de menores descendieron un 5,5% respecto al año anterior, hasta alcanzar 42.873 personas procesadas. Los delitos contra niños menores de 14 años también bajaron un 6%.
Ambas cifras representan la primera reducción sostenida desde 2020. En total, la Fiscalía procesó a 72.807 personas por delitos contra menores durante el año, un 2,2% menos que en 2024.
La agencia estatal Xinhua destacó los resultados como un respaldo directo a las reformas judiciales impulsadas en los últimos meses, en particular a la directriz emitida en febrero de 2026 por el Tribunal Supremo Popular.
Fena de muerte sin salida
La directriz, anunciada a comienzos de febrero de 2026, autoriza la aplicación de la pena de muerte en los casos de abuso sexual infantil catalogados como "extremadamente graves".
Lo que la distingue de normas anteriores es su carácter absoluto: una vez dictada la condena capital, no se contempla ningún beneficio legal posterior. Sin reducción de sentencia. Sin conmutación de pena. Sin indulto de ningún tipo.
El Tribunal Supremo Popular justificó la medida en la necesidad de cerrar lagunas jurídicas que, en el pasado, habían permitido a algunos agresores —incluidos funcionarios públicos y directivos escolares— eludir las penas más duras, generando indignación social.
Cuando los delitos impliquen crueldad excepcional o consecuencias particularmente graves para las víctimas, los tribunales deberán imponer la sanción máxima sin margen de maniobra procesal.
La directriz también eliminó la distinción entre "prostitución con menores" y violación, equiparando
Los casos que ilustran la política
El Libro Blanco incluyó casos emblemáticos de aplicación de la pena máxima. En la provincia de Guangxi, un hombre identificado como Xie fue condenado a muerte con suspensión de dos años tras ser hallado culpable de violación y abuso sexual reiterado de menores, luego de que la fiscalía demostrara que había utilizado una identidad falsa para acercarse a sus víctimas.
El informe también documentó condenas a muerte inmediata en casos de violencia extrema contra niños en entornos escolares, como señal de que los tribunales están aplicando la directriz de febrero sin atenuantes.



