El Dr. Gustavo Gómez, es Camarista Federal plantea una hipótesis sobre el uso de drones para el narcotráfico en el norte de Burruyacú.
Esta idea surgió de un campesino en Chilcas, un pequeño pueblo a 15-30 km de Burruyacú, quien reportó luces extrañas por la noche, sugiriendo que podrían ser drones.
La hipótesis se basa en que los drones fumigadores actuales pueden cargar hasta 150 kg y son piloteados a distancia desde vehículos. En Argentina, no existe legislación que controle los drones como sí lo hace con los aviones fumigadores, que requieren un plan de vuelo. “En Tucumán, esto, permitiría el transporte de drogas sin detección de personas, solo del dron y la carga” argumento.
Un dron con capacidad para 150 kg puede costar entre 1 y 3 millones de pesos, o incluso más de 60.000 dólares para modelos de alta capacidad. En contraste, una avioneta fumigadora cuesta más de 500.000 dólares.
El Dr. Gómez menciona que un kilogramo de cocaína en origen (Bolivia) cuesta entre 2.000 y 4.500 dólares, mientras que en Buenos Aires puede alcanzar los 40.000 dólares.
Se sugiere que esta modalidad es más barata y segura para los narcotraficantes. Aunque en zonas como Formosa y la triple frontera existen controles para drones, en Tucumán no.
Se menciona que en la Avenida Perón al 2300, en Tucumán, hay una empresa llamada Campus CRL que alquila drones, incluso para fumigación de cultivos.
Cruce de Fronteras: En la frontera entre México y Estados Unidos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha llegado a detectar miles de vuelos mensuales. Se utilizan principalmente de noche para transportar cargamentos de alto valor y bajo peso, como el fentanilo, depositando la mercancía en puntos coordinados por GPS antes de regresar a su base.
En los límites fronterizos permeables del norte argentino particularmente en zonas de Salta y Jujuy colindantes con Bolivia, las fuerzas de seguridad nacionales Gendarmería y Prefectura han registrado un incremento en el uso de drones para el cruce de mercaderías e insumos ilegales de alto valor en tramos cortos sobre ríos o pasos no habilitados, evitando los controles de los puestos fijos terrestres.




