La Dirección General de Cooperación
Internacional, el área de Interpol de la PFA, arrestó en San Miguel de Tucumán
a dos brasileños sospechosos de un brutal asesinato cometido en su país.
Se trata de Angelina Olivera da Silva y Kauá
Kazahaya da Arruda, apresados en la esquina de las calles 25 de Mayo y Marcos
Paz de la capital tucumana, acusados de matar al desarrollador de videojuegos
Tamir Nadav, ciudadano estadounidense. Ambos acusados convivían con la víctima.
El crimen fue particularmente grotesco. El
cadáver de Nadav fue encontrado el 18 de septiembre pasado en avanzado estado
de descomposición en una casa de Maringá, estado de Paraná, atado de pies y
manos, en una habitación cerrada con candado. La autopsia determinó que Nadav,
que vivía en Brasil desde 2021, fue asesinado, al menos, dos semanas antes del
hallazgo de su cadáver.
Según documentos oficiales, Nadav habría sido
extorsionado y secuestrado. La ex esposa de la víctima confrontó a ambos
acusados, que le afirmaron que la víctima, simplemente, estaba de viaje.
Oliveira y Kazahaya, según los mismos
documentos, habrían empleado el dinero de la víctima para financiar una gira de
shopping que incluyó relojes de lujo, con una factura de casi $10 millones de
reales. Los gastos en las cuentas de Nadav continuaban, una supuesta pantomima
para demostrar que el informático seguía vivo. Sin embargo, una serie de
papeles personales de ambos acusados hallados en el domicilio de la víctima la
delataron.
Ambos sospechosos entraron de forma legal al
país el 19 de septiembre último desde Paraguay, cuando cruzaron el Puente
Internacional San Roque Gonzalez de Santa Cruz a bordo de un remise. Declararon
como domicilio de referencia en el país el Hotel Julio Cesar, Posadas,
Misiones.
Los sospechosos de matar al desarrollador gamer
le ganaron a la Justicia por poco. Ambas circulares rojas emitidas en su contra
el 16 y el 23 de octubre respectivamente, primero se pidió la captura de
Kazahaya, luego Da Silva.
La DUOF Tucumán de la PFA también intervino en
la captura, en la que colaboró Interpol Brasilia, con información de
autoridades estadounidenses. La extradición de ambos acusados estará a cargo
del Juzgado Federal N° 2 de Tucumán, con el magistrado Guillermo Díaz Martínez.




