En el marco de un nuevo año de vida de la ciudad de San
Miguel de Tucumán, y en coincidencia con el 341º aniversario de su traslado
desde la fundación original en Ibatín hasta su actual emplazamiento, el
vicegobernador Miguel Acevedo, encabezó el acto de
presentación del Catálogo de Materiales Arqueológicos de Ibatín, una
publicación editada por el Archivo Histórico de la Provincia que reúne y
sistematiza parte del patrimonio arqueológico vinculado a la primera fundación
de San Miguel de Tucumán.
La obra, reúne investigaciones realizadas durante más de
seis décadas, es una herramienta clave para recuperar, ordenar y hacer
accesible una parte fundamental de la memoria material de Tucumán. Su principal
valor reside en que transforma décadas de excavaciones y hallazgos dispersos en
un registro sistematizado y accesible.
Durante el acto, el vicegobernador Miguel Acevedo, sostuvo
que el conocimiento del pasado resulta fundamental para comprender la identidad
de la provincia. “Es importantísimo saber de dónde venimos para reconocernos y
conocer nuestra identidad”, afirmó, aunque advirtió que todavía queda mucho por
investigar y descubrir sobre la historia tucumana.
También consideró necesario que este tipo de publicaciones
trasciendan el ámbito académico y lleguen a la comunidad, especialmente a las
nuevas generaciones, y planteó incluso la posibilidad de que el catálogo se
convierta en una herramienta de consulta en las escuelas. “Sería importante que
cada uno de los establecimientos escolares pueda contar con este material que
hoy estamos presentando en la Legislatura”, afirmó.
En diálogo con la prensa, la doctora en Arqueología
Florencia Borsella, integrante del Grupo de Arqueología Histórica de Tucumán,
que llevó adelante la investigación que dio origen a la obra, explicó que el
catálogo constituye una recopilación de materiales arqueológicos provenientes
de las excavaciones realizadas en Ibatín desde la década de 1960 hasta la
actualidad.
La investigadora resaltó que el valor del catálogo no
reside únicamente en la descripción de los objetos, sino en la posibilidad de
reconstruir distintos aspectos de la vida de quienes habitaron la antigua
ciudad. “Cada pieza nos permite reconstruir una parte de la historia: la
dimensión religiosa, la militar y distintos aspectos de la época. También nos
permite conocer mejor lo que fue el período colonial temprano”, señaló.




