La decisión de Manuel Adorni de abandonar el Gobierno de Javier Milei tendrá un alcance mayor al previsto inicialmente. Además de dejar la Jefatura de Gabinete, el exfuncionario presentará durante la semana su renuncia al directorio de YPF, donde ocupaba un lugar en representación del Estado nacional. De esta manera, quedará completamente desvinculado de las funciones públicas.
La renuncia de Manuel Adorni a YPF
Fuentes oficiales dijeron a diversos medios que la dimisión será formalizada en los próximos días y luego deberá ser tratada por el directorio de la compañía que preside Horacio Marín, conforme a los mecanismos previstos para este tipo de cargos dentro de la estructura societaria de la empresa.
Desde una perspectiva institucional y económica, la salida de Adorni obliga al Poder Ejecutivo a redefinir la representación estatal en una de las compañías estratégicas del país. El exjefe de Gabinete ocupaba un cargo de director Clase A, correspondiente a la participación del Estado nacional en YPF mediante la denominada "acción de oro", un instrumento que otorga facultades especiales al accionista estatal dentro del gobierno corporativo de la petrolera.
La carta pública de la renuncia de Manuel Adorni
En ese documento, el exfuncionario explicó que el desgaste personal y familiar provocado por la exposición pública y las denuncias que enfrentó durante los últimos meses fueron los principales motivos de su alejamiento. "No puedo seguir exponiendo a gran parte de la gente que quiero a esta carnicería mediática", sostuvo, al tiempo que rechazó todas las acusaciones en su contra y afirmó haber sido tratado "de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción".
Adorni también señaló que la decisión fue conversada previamente con el presidente Milei, quien inicialmente intentó convencerlo de permanecer en el Gobierno. "Por primera vez desde aquel 10 de diciembre de 2023 estoy yendo en contra de sus deseos", escribió en uno de los pasajes más destacados de la carta.
Su salida ocurre en medio de un escenario de creciente tensión política y judicial. En marzo comenzaron investigaciones vinculadas a su patrimonio y posteriormente se abrió una causa por presunto enriquecimiento ilícito, mientras desde la oposición impulsaron distintos pedidos de interpelación en el Congreso.
En su despedida, el exjefe de Gabinete negó todas las acusaciones y calificó como falsas las versiones sobre supuestos viajes, gastos millonarios, contratos atribuidos a su esposa, propiedades de lujo, sociedades en el exterior, una presunta "granja cripto", utilización de fondos públicos para gastos personales e incluso la existencia de un supuesto "pendrive lleno de dólares". "El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío", expresó.
Con la renuncia al directorio de YPF, el Gobierno abre ahora una nueva etapa en la reorganización de su esquema de representación institucional dentro de la principal empresa energética del país, una definición que quedará estrechamente ligada a la futura conformación del gabinete nacional.




