Las
universidades de Israel y los centros educativos de Estados Unidos en Asia
occidental son objetivos legítimos de ataque, según afirmó el Cuerpo de la
Guardia Revolucionaria Islámica de Irán tras nuevos bombardeos a instituciones
iraníes de enseñanza superior.
"A
partir de ahora, todas las universidades del régimen ocupante [Israel] y las
universidades estadounidenses en la región de Asia occidental son objetivos
legítimos para nosotros, entre ellas dos universidades en represalia por las
iraníes destruidas", reza el comunicado.
A
continuación, el CGRI recomendó "a todo el personal, profesorado y
estudiantes de las universidades estadounidenses en la región, así como a los
residentes de sus alrededores, que se alejen en un radio de un kilómetro de
dichas universidades para salvaguardar sus vidas".
Asimismo,
advirtió a EE.UU. que si no quiere que se ataquen más de dos centros educativos
en represalia, la Casa Blanca debe, a más tardar el mediodía del 30 de marzo,
hora de Teherán, "condenar oficialmente mediante un comunicado el
bombardeo de universidades" e "impedir que sus fuerzas salvajes
aliadas ataquen universidades y centros de investigación".
"De lo
contrario, la amenaza seguirá vigente, será válida y se ejecutará",
aseguró el CGRI.
La mañana de
este sábado, medios iraníes reportaron un intenso bombardeo a la Universidad de
Ciencia y Tecnología de Teherán. Todavía no se han reportado víctimas.
Agresión a
Irán
La madrugada
del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta
contra Irán con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de
la República Islámica.
Los
bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí
Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del
Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la
milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil
Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su
sucesor.
Como
represalia por la agresión, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles
balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de
Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques
masivos, que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados
Unidos" en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques
contra su infraestructura energética.




