El encuentro
reunió a autoridades legislativas, científicas y académicas para coordinar
acciones vinculadas a la preservación de la memoria histórica y la
investigación sobre delitos de lesa humanidad en Tucumán.
En la mañana
de hoy, el vicegobernador Miguel Acevedo recibió en la Presidencia de la
Legislatura de Tucumán al director del CONICET NOA Sur, Augusto Bellomio, en un
encuentro orientado a fortalecer el trabajo conjunto en materia de memoria,
verdad y justicia.
La reunión
fue impulsada por el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la
Legislatura, el legislador Gabriel Yedlin, y contó además con la participación
del arqueólogo de la Universidad Nacional de Tucumán y doctor en Arqueología
por la Universidad de Buenos Aires, Ezequiel Del Bel, coordinador del Instituto
de Geografía y Arqueología (IGA).
Durante el
encuentro se analizaron distintas iniciativas vinculadas a la preservación de
sitios de memoria y a la articulación entre el ámbito científico, académico e
institucional para promover el conocimiento sobre lo ocurrido durante la última
dictadura militar.
El
legislador Gabriel Yedlin destacó la decisión de incorporar estos temas a la
agenda institucional. “El vicegobernador ha puesto en agenda la memoria, la
verdad, la justicia y los derechos humanos. Este año es muy especial: marzo
siempre lo es por el 24, pero además se cumplen 50 años del último golpe
cívico-militar. También se recuerdan los 60 años del cierre de los ingenios y
los 36 años del cierre de los talleres de las FARC y Viejo. Cuando uno une esos
hechos aparece una continuidad histórica, social y política que todavía genera
dolor y dificultades en el desarrollo de nuestra provincia. Por eso es
importante que la Legislatura lo tenga como uno de sus temas centrales”,
expresó.
En ese
marco, remarcó el trabajo articulado que se viene desarrollando. “Estamos
impulsando este sitio de memoria por indicación del vicegobernador y
articulando con el CONICET, las universidades, la Secretaría de Derechos
Humanos de la provincia y organizaciones de la sociedad civil para construir
una agenda común. Es una responsabilidad que tenemos como sociedad”, agregó.
Por su
parte, Augusto Bellomio valoró la posibilidad de trabajar de manera conjunta
con la Legislatura y otros organismos. “Venimos trabajando articuladamente con
la Secretaría de Derechos Humanos, la Legislatura, la Universidad y distintos
actores en la defensa y preservación de la memoria de lo ocurrido durante la
dictadura militar. Es fundamental que el conocimiento que generan las
investigaciones científicas pueda llegar a la sociedad”, sostuvo.
En ese
sentido, explicó que los estudios realizados en la provincia cumplen un rol
clave en los procesos judiciales. “Las excavaciones en fosas clandestinas, la
recuperación de espacios de memoria y las investigaciones que se realizan en
Tucumán generan pruebas que luego se utilizan en los juicios por delitos de
lesa humanidad. Comunicar lo que pasó nos ayuda a construir memoria y a
trabajar por una sociedad más justa, con memoria e igualdad”, afirmó.
A su turno,
el arqueólogo Ezequiel Del Bel subrayó la importancia del sitio donde se
proyecta profundizar estas iniciativas. “Este es un lugar emblemático para
Tucumán. La ex Brigada de Investigaciones fue un centro clandestino y está en
un punto muy visible de la ciudad. La idea es aportar nuestro conocimiento en
las causas e impulsar este espacio para que la sociedad conozca lo que
ocurrió”, señaló.
Asimismo,
explicó que se trabaja en proyectos para poner en valor el edificio y
transformarlo en un espacio de producción de conocimiento y memoria. “El lugar
se conserva exteriormente, pero hay que acondicionarlo por dentro. La idea es
que funcione como un ámbito donde se produzca información y que se integre a un
circuito de memoria junto al trabajo de la Legislatura, el CONICET, la
Universidad y los equipos que investigamos los espacios de reclusión
clandestina en Tucumán”, concluyó.




